Banner
Valoración básica de las dislipemias PDF Imprimir E-mail

DISLIPEMIA  Valoracion de RIESGO  (Tambien en BLOG)

 

       Encontrar alteraciones en los diferentes tipos de colesterol  y de los triglicéridos en sangre  de un candidato es una experiencia diaria.   A menudo nos encontramos con la dificultad de asignar el riesgo que corresponde a cada caso en particular  dada la gran cantidad de combinaciones diferentes.   Previamente una elevación de las grasas en sangre era observada por el especialista en metabolismo y no se le daba mayor importancia. Cuando se ha demostrado, con total seguridad, que el reducir los lípidos en sangre supone un aumento de la curva y calidad vital, el colesterol . . . es ya observado por cualquier médico generalista y por supuesto, por los que valoramos el riesgo personal.

       Un concepto que debe quedar muy claro es que no podemos fijarnos solo en los niveles de las diferentes grasas en sangre y es que debemos proyectar esas cifras sobre la historia personal y familiar del individuo.  Y así , por ejemplo, un colesterol total de 230 y un LDL de 120 en un paciente que ha tenido un episodio de isquemia transitoria o que ha tenido un progenitor que falleció a los 50 años de un Accidente Cerebro-Vascular tiene mucha mas importancia que unos valores respectivos de 250 y 140 en una persona de la misma edad pero sin antecedentes personales o familiares de arteriosclerosis prematura.

       El pasado día 26 de octubre, en la sede de GEN-RE, el Dr. Fernando Oñoro realizo un gran esfuerzo de síntesis para aclarar situaciones comunes sobre las que se producen disparidad de opiniones y creo que sus valoraciones, fruto de su estudio y experiencia personal, debe ser conocida en nuestro medio. Sus conclusiones más relevantes se resumen así.

       1.- Hoy en día ya no es suficiente el conocer el valor del colesterol total. Aparte de la historia familiar y personal, debemos contar con las fracciones HDL y LDL y Trigliceridos.

       2.- En general los manuales aplican sobremortalidades considerando los valores de colesterol total y la fracción HDL  de forma que se establece un salto cualitativo cuando el colesterol HDL está por debajo de 54 mg./dcl.

       3.- El nivel del colesterol malo (LDL) se controla bien con las estatinas u otros hipolipemiantes y se establece que cuando el riesgo, en su conjunto es  “muy alto” (por las razones que sean), se debe mantener un nivel inferior a 70, cuando es “alto”  el nivel no debe superar los 100 mg y cuando es “moderado”, el objetivo es mantenerlo por debajo de 115.

       4.- Si no hay particularidades especificas en el candidato no es necesario aplicar sobreprimas hasta que el nivel de colesterol total no supera los 260 mg. De 260 a 290 se aplica una SMT de +25% y por encima de 290 mg la sobremortalidad aislada por este único factor de riesgo es del + 50%.

       5.- En relación con el colesterol HDL(“El bueno”) se menciona la dificultad para su control con la fármaco-terapia actual.  Cuando el índice de Castelli (dividir el Col Total por el HDL) supera el valor de 6 se debe aplicar una sobremortalidad de + 25% y si el valor del HDL es inferior a 30 probablemente debemos aplicar una SMT del 50%.

       6.- Es posible que con un HDL superior a 60 mg y un colesterol total normal, se podría considerar aplicar un “BONUS” o  situación de privilegio  en relación con la aplicación de una sobreprima pero este tipo de medidas requieren un estudio y maduración que hoy por hoy resulta prematuro y suscita controversia.

 

 

Biblioteca

Semergen
B-2
B-3
B-4

En Preparación (1)

B-5
B-6
B-7
B-8

En preparación (2)

B-9
B-10
B-11
B-12
www.niobestudio.com